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Catequesis

¿Qué es la catequesis?

Desde los comienzos de la predicación apostólica, se llamó catequesis al “Conjunto de los esfuerzos realizados en la Iglesia para hacer discípulos, para ayudar a los hombres a creer que Jesús es el Hijo de Dios a fin de que, por la fe, tengan la vida en su nombre y para educarlos e instruirlos en esta vida y construir así el Cuerpo de Cristo”.

(CIC Prol 4; Catechesi Tradendae no. 1)

En el Antiguo Testamento, la palabra tenía como especiales portadores a los profetas y, en la plenitud de los tiempos, Dios nos ha hablado por su Hijo Único, el cual es la misma Palabra hecha carne y el Único que, como Unigénito del Padre nos puede revelar el misterio de Dios.

El Señor Jesús, que fue rico en palabras y obras (Lc 24,19), después de su Resurrección, dejó a sus apóstoles y discípulos la labor de predicar la Buena Nueva que Él mismo nos trajo, prometiendo su presencia entre ellos hasta el final de los tiempos (Mt 28, 19-20; Cfr. Hch 1,8)

El santo padre Juan Pablo II, nos dice “(…) la singularidad y novedad de la situación en la que el mundo y la Iglesia se encuentran, y las exigencias que de ello se derivan, hacen que la misión evangelizadora requiera hoy un programa también nuevo que puede definirse en su conjunto como <Nueva Evangelización>” (Ecclesia in America EA n. 56)

La catequesis está estrechamente ligada a todo proceso evangelizador y le corresponde, ante todo, el momento de la enseñanza, íntimamente ligado al primer anuncio o kerygma, llamando a la conversión a Jesucristo. Así dispone tanto a la recepción de los sacramentos como a la vida cristiana. La catequesis debe comprenderse como un proceso integral que abarca desde la infancia hasta la edad adulta. (Catechesi Tradendae n. 18)

El origen, lugar y meta de la catequesis es la comunidad cristiana: familia, parroquia, catecumenado bautismal de adultos, escuela bíblica, asociaciones y movimiento de fieles.

Esta dimensión de la pastoral incluye un amplio conjunto de agentes: obispos, presbíteros, diáconos, padres de familia, religiosos, catequistas laicos.

Hoy, son necesarios diversos tipos de catequistas, tanto en tierras de misión como en las situaciones donde se requiere una nueva evangelización: comunidades rurales carentes de sacerdote, catequistas de jóvenes, adultos, niños y adolescentes; para encuentros pre-sacramentales, para personas de la tercera edad; dedicando especial atención a nuestros hermanos con distintas capacidades físicas o psicológicas. (CIC no. 777 párrafo 40)

El Santo Padre ha ponderado la labor de los catequistas, a los que alienta para que asuman este servicio a la Iglesia con valentía y amor, dando generosamente su tiempo y talentos (EA no. 69).

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